El Embalaje en México

César Macazaga y Ordoño

Preciso es conocer la magnitud de un problema para apreciar la importancia del invento que lo mitiga. Cómo fue posible que Tenochtitlán, una ciudad tan grande que requería enormes cantidades de suministros provenientes del exterior del lago, sobreviviera sin disponer de animales de carga y sin la aplicación de la rueda. Porque sabido es que Tenochtitlán no era autosuficiente, los tributos eran materias primas y productos industriales de primera necesidad que llegaban a la ciudad en grandes cantidades. Para la resolución de este problema intervendrían dos elementos, primero, el medio transportador —tameme—, segundo, el embalaje para llevar esas mercancías —huacal—. Todo lo que no se trasportaba por agua se llevaba a cuestas, los tamemes eran las personas destinadas a la carga, se acostumbraban desde niños a esta labor en que debían emplearse toda su vida. Con 64 ilustraciones.

Bibliografía

Primera edición
México, D.F., 1979, 40 p.

Editor: Editorial Cosmos
Tamaño: 21.0 x 27.0 cm (tamaño carta)
Encuadernación: Rústica
Fondo: México antiguo


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